El Chevrolet WTCC Ultra fue una de las máximas estrellas del Salón del Automóvil de París. Y no sólo por su espectacular alerón trasero y su diseño dinámico y llamativo. También por su eficiente motor y sus novedosos materiales extra ligeros.
Coincidiendo con la ofensiva diesel de Chevrolet, en el WTCC Ultra (longitud / anchura / altura con alerón: 4.324/1.906/1.569 milímetros, distancia entre ejes: 2.650 milímetros) late un poderoso corazón diesel con 1.991 cm3 de cilindrada y 190 CV / 139 kW de potencia. En sus aspectos básicos, este motor de cuatro cilindros es igual al propulsor de conducto común (common rail), cuatro válvulas por cilindro y turbina con álabes de geometría variable que se utiliza ya en el Chevrolet Captiva y, a partir de la primavera de 2007, también en el Epica. La mayor potencia se ha conseguido elevando la presión de la turboalimentación.
Entre las características aerodinámicas figura, además de los bajos de la carrocería planos y los
alerones, un difusor situado en la trasera que aumenta adicionalmente el agarre al suelo.
El asiento del conductor también se inspira en el diseño exterior, al combinar visualmente distintas superficies complejas entrelazadas que retoman las líneas quebradas de la carrocería exterior.