Una coalición de organismos defensores de los derechos de los inmigrantes en Estados Unidos busca convencer al gobernador,
Andrew Cuomo, para que Nueva York rechace el programa “Comunidades Seguras”, considerado una amenaza para los migrantes.
Formamos una coalición amplia de varios grupos en el estado para lograr que el gobernador rescinda el acuerdo sobre Comunidades Seguras. Hasta el momento, no hemos visto ninguna señal de su parte”, explicó Betsy Palmieri, directora de la Coalición de la Comunidad del Valle de Hudson.
En entrevista con Notimex, la activista indicó que la coalición busca anular el acuerdo firmado en mayo de 2010 por el anterior gobernador, David Paterson, con el objetivo de adoptar el programa en el estado.
“Comunidades Seguras” ha sido criticado por activistas humanitarios porque promueve el perfil racial, y porque obliga a las prisiones y recintos policiacos a compartir información con autoridades migratorias en Estados Unidos sobre todos los detenidos.
La intención del programa es deportar a los indocumentados acusados de cometer un crimen en Estados Unidos.
Sin embargo, la mayoría de los deportados, 79% de acuerdo con algunos estudios, son personas que no cometieron ningún delito en Estados Unidos o que son responsables sólo por faltas menores.
Hasta octubre de 2010, “Comunidades Seguras” funcionaba en 686 jurisdicciones en 33 estados de la Unión Americana y, de acuerdo con autoridades federales, debe ser implementado en todas las cárceles del país en 2013.
Empero, no resulta totalmente claro si las comunidades y los estados pueden optar por evitar el programa que, algunos cuestionan, no hace más seguras a las comunidades donde funciona.
“No es claro si es posible para un estado decidir que no quiere ser parte del programa. Primero, las autoridades dijeron que era optativo, pero luego han dado señales de que es obligatorio”, declaró Palmieri.
La activista se queja, en todo caso, de que las comunidades y los organismos civiles no son tomados en cuenta al momento de implementar y operar el programa. Tampoco los gobiernos locales, lo que hace de “Comunidades Seguras” un proyecto “poco democrático”.
No es claro, tampoco, si las grandes zonas urbanas podrían optar por no acogerse al programa. Autoridades de la ciudad de Nueva York han expresado que la aplicación de “Comunidades Seguras” sería “problemática” pues podría reducir el número de denuncias criminales a la policía.
Pese a los cuestionamiento, los condados de Putnam y Rockland en el estado de Nueva York ya han activado el programa “Comunidades Seguras”, por lo que los inmigrantes que ahí radican comenzarán a sufrir las consecuencias.