Por lo general, un núcleo familiar tiene dos o más vehículos. La compra de un auto nuevo puede ser un proceso estresante. El comprador no quiere gastar demasiado, y los concesionarios se proponen sacarle la mayor cantidad de dinero posible, por lo que buscar un equilibrio implica generalmente algo de negociación, un recurso que muchas personas detestan.
La compra de un vehículo también equi-vale a conocer la diferencia entre el precio de factura, el precio de fabricante y otras terminologías que usan los vendedores. Pero si se investiga antes de visitar al concesionario puede hacer que el proceso de negociación sea más fluido, y ayudar además a que el comprador logre un mejor precio en la compra de su automóvil o su camión. A continuación, algunos consejos que debe seguir:
• Piense en el precio total, no en la mensualidad. Los concesionarios tienen gerentes financieros que pueden manipular las cifras para lograr una mensualidad que se ajuste al presupuesto del comprador. En el caso de quienes van a negociar diciendo que quieren pagar $250 al mes, el vendedor puede incidir en los términos del préstamo o la tasa de interés para obtener esa suma. Lo que no va a hacer es bajar el precio. Pero los compradores, en vez de decir lo que quieren pagar por mes, deben indicar lo que desean pagar en cuanto al precio real del vehículo.
• Considere comprar en el “Departamento de Internet” del concesionario. Muchos concesionarios tienen un salón de ventas y otro a puertas cerradas que se dedica a las ventas por Internet. Esos vendedores asalariados tienen interés en darle salida a gran parte del inventario para que el concesionario tenga ganancias, en vez de concentrarse en sus propias comisiones individuales. Por tanto, pueden ofrecerles a los compradores conocedores un negocio más
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