El general Michael Hayden llega al cargo con la promesa de devolver el prestigio a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de EE.UU. y "sacarla de las noticias".
Por 78 votos contra 15, los senadores confirmaron a Hayden como sustituto de Porter Goss, quien este viernes cumplió su último día al frente de la agencia tras presentar su renuncia.
"Ganar la guerra contra el terrorismo exige que EE.UU. disponga de la mejor inteligencia posible y este liderazgo fuerte asegurará que así sea", dijo el presidente George W. Bush en una declaración escrita apenas terminó la votación.
Hayden, de 61 años, será el primer militar activo en dirigir la CIA en los últimos 25 años.
Al dar su visto bueno a Hayden, los senadores parecen no haber prestado atención a esa condición, algo que para algunos podría generar un problema de lealtades entre sus jefes jerárquicos en el Pentágono y el poder civil en la Casa Blanca.
Espionaje telefónico
El Senado tampoco profundizó en las denuncias sobre un plan de espionaje telefónico sin permiso judicial llevado a cabo desde septiembre de 2001 por la Agencia de Seguridad Nacional, de la cual Hayden fue jefe entre 1999 y 2005.
El gobierno asegura que el sistema de vigilancia es legal y necesario. Pero quienes critican el plan no han logrado obtener más información por parte del gobierno, que se ampara en lo que llaman "secreto necesario" para la seguridad nacional.
Sin embargo, el general Hayden tiene una excelente reputación entre la llamada comunidad de inteligencia. Quienes le apoyan creen que podrá detener la fuga de talento que ha sufrido la CIA bajo el mando de Porter Goss.